De todas las cosas que hemos visto en nuestra estancia en Suecia y Dinamarca, muchas cosas nos han sorprendido, algunas sobremanera, pero no nos gustaría acabar este blog sin enumerar algunas de ellas:
En Suecia existen los bingos de coches. Suponemos que cantan línea tocando el claxon. ¿Y el anís de las abuelillas? ¿Donde se lo toman? ¿Y los Polis? ¿Están esperando a la salida?
Aquí, para algunas cosas todo el monte es orégano pero allí, todo el bosque que tienen y para echar un pis, antes llaman a la puerta más cercana fingiendo un fuerte dolor de barriga, que regar el campo....
Los pelos ondulados causan furor entre las suecas. Nada de lisos asiáticos ni planchados.
Los zapatos son solo para la calle. En las casas no pasan de la entrada. Así que hay que llevarse los calcetines chulos, nuevos y sobretodo sin agujeros...y en verano las uñas cortadas.
Todos los suecos hablan inglés, incluso lo recuerdan después de haberlo aprendido en la escuela 40 años atrás. Y sin gritar.
Ningún acto, fiesta, actividad o similar se suspende por la lluvia. Ya puede caer la que quiera, que por ellos, como si pasa un barco.
La familia modelo sueca es de 2 adultos y 3 niños. Lo hacen porque así pueden usar el bono familiar en todos los transportes que cuesta menos que 2 billetes individuales.
Si quieres tener muchos niños, no te lo pienses, vete pá Suecia. Todo gratis para los niños y las madres pueden vivir en casa con ellos como unas reinas. Y así hasta los 7 años del crío y tu cobrando el 80% de tu sueldo.
La moda copenaguense es cuanto menos discutible. Pajaritas para salir y colores incombinables arrasan entre los jóvenes.
Tomar algo prestado sin el consentimiento del propietario (vamos, hacerse dueño de lo ajeno) es inconcebible por un sueco. Cuando llevas un tiempo allí terminas pensando como ellos y dejas de idear mil maneras de mangarlo todo.
Hay más bicis que teles. Y lo mejor, se usan mucho más.
Cuando pones bicis y quitas coches en las ciudades, las conviertes en lugares maravillosos para vivir.
No hay ducha sin herramienta limpia-cristales. Te duchas sobre el suelo (incluso a veces alargando un teléfono telescópico desde el lavabo) y cuando acabas, a barrer el agua con el aparato.
Todo sueco tiene un coche descapotable en el garaje. Cuando sale el sol lo sacan todos a una.
La comida no es lo mejor del país. En mi escala personal, estarían ligeramente por encima de Bélgica y un poco por debajo de Alemania. España sigue líder seguida de Vietnam. En Inglaterra no se muere uno de hambre por los sandwiches del M&S.
A veces rodeado de niños rubios platinos te puede parecer que estas en el pueblo de los malditos, pero en general son gente muy maja.
Con un sueco puedes quedar bloqueado cediéndoos el paso mutuamente en una puerta ad-eternum.
En Suecia llueve mucho. Ergo pasan mucho tiempo en casa. Ergo sus casas son muy espaciosas y cómodas. Ergo leen mucho. Ergo tienen muchos libros. Ergo son gente preparada y educada.
Todas las casas son chulas y prácticas. Sean nuevas o viejas, de granja o de pueblo. Chulas, renovadas solo en lo que para ellos es imprescindible y muy caras.
Nos hemos acostumbrado a lo cojonudo que es esto del Euro para viajar por Europa y cuando no lo tienes es un rollo. Estar convirtiendo de Coronas suecas a Euros y luego a Coronas danesas es un fastidio. Cuando cambias de país llegas a indignarte de porqué tienen otra moneda.
Los suecos (y nórdicos en general) no se besan ni muestran afecto por la calle. En 10 días no vi ni una pareja besándose, abrazándose o simplemente mirándose tiernamente. Y lo mismo entre padres e hijos...
Lo de la depilación tampoco va mucho con las suecas...con eso de que son rubias y poco peludas....o al menos eso se creen ellas...
Allí el botellón tiene mucho más glamour. Se hace a bordo de un superbarco enorme, con cafeterías, perfumerías, supermercados, (vamos como el de un crucero) que va de Suecia a Dinamarca cada 15 min. Y lo hacen así porque además de ahorrarse los impuestos, es uno de los poco sitios donde pueden comprarlo.
Están orgullosos de ser suecos. Y no me extraña (yo también quiero serlo). Ponen banderitas suecas en todos los sitios. Eso era hasta ahora, porque parece que han decidido no seguir haciéndolo. ¿Que porqué? Pues para que los que no lo sean suecos, no se ofendan ni piensen que son prepotentes. Muy suecos hasta para esto....
Afortunadamente para la humanidad, no todos somos iguales.
Por cierto, si alguien pasa por Copenhagen, por favor que nos traiga una o diez tortas de manzana o Sydfynsk æblesandkage de la panaderia-pastelería "Lagkagehuset" en la calle Frederiksberggade 21, vamos en la calle de las tiendas.

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